Antes de que pudiera responder, pasó junto a mí, casi de forma mecánica, y salió de la habitación. Me le quedé mirando mientras se iba, sin saber bien qué pensar. Estaba actuando de manera extraña últimamente, y ese comentario de despedida había sido rarísimo. Pensé en lo que Bjorn había dicho la noche anterior y decidí ir a buscarlo.
Tal como sospechaba, estaba arriba en su habitación, sentado con las piernas cruzadas en el suelo con un avión a escala a medio terminar frente a él y un pincel