Punto de vista de Avery
Las tormentas continuaron hasta la mañana siguiente. Convirtieron los senderos entre los lechos del jardín en un lodo espeso que se acumulaba en mis botas hasta que tenía que rasparlo con un trozo de madera.
Se acercaba la Luna Llena, el segundo mes desde que me había apareado con el lobo en el bosque. Deambulé entre los árboles de mi santuario y reflexioné sobre cuán diferente sería mi vida si aquello no hubiera sucedido. ¿Seguiría viviendo en la casa de mi padre? ¿Me