Punto de vista de Avery
—¡Tú! —me quedé helada, mirando con horror al lobo de mi sueño, aquel en el que estaba enredada en enredaderas. Aún podía recordar de manera visceral la sensación de sus labios sobre los míos cuando me robó aquel beso y me dejó luchando por liberarme.
Mis ojos saltaron de él a la puerta que tenía detrás. Mientras observaba, el lobo de un solo ojo se agachó y echó el cerrojo de la cerradura. Mi corazón se aceleró. Había pensado que vendría a Luna Plateada, me enfrentaría