—¿Las cosas no van bien con el nuevo compañero? —preguntó ella con curiosidad.
Suspiré para mis adentros y me preparé para responder a sus inquisitivas preguntas.
—No realmente. Tuvimos un... desacuerdo.
Sofía asintió con comprensión.
—Los machos dan tanto trabajo que yo misma casi no encuentro tiempo para ellos.
—Por favor —le supliqué—, solo necesito hablar con mi madre y luego podremos irnos.
Sofía revolvió su té con una cuchara lentamente.
—Bueno, querida, me encantaría ayudar, pero v