—Entonces, ¿cómo conociste a tu pareja? —preguntó Ariel, lanzando la pregunta al grupo.
—Creo que la mayoría de nosotras tuvimos experiencias similares, pero la mía es la mejor de todas —declaró Jessica, poniéndose de pie solo porque le encantaba ser dramática.
—Presumida. Es porque consiguió un compañero guapo a pesar de su fealdad y no nos va a dejar en paz —dijo Liza, rodando los ojos, y Ariel soltó una risa corta entre sus manos.
—Entonces, escuchemos tu historia de amor.
—Está bien. Yo era