Ariel se dejó caer sobre la cama al llegar a su habitación. El rechazo había sido demasiado para soportarlo. Quería enterrarse en el colchón si eso significaba no tener que volver a enfrentarse a él.
El rechazo había dolido tanto que apenas podía creerlo.
Pero ella misma se lo había buscado.
Era lo mínimo que merecía después de la forma en que lo había tratado, aunque eso no calmaba el dolor que sentía en el pecho.
Comenzó a repasar todo lo que le había dicho, aquella patética excusa para recup