Maitê Moreli
Llegué echando un rápido vistazo al lugar. La terraza era un auténtico refugio al aire libre, ideal para noches agradables entre amigos. Una cubierta transparente permitía ver el cielo estrellado, a la vez que protegía del viento.
En un rincón, una parrilla moderna de acero cepillado desprendía aromas tentadores. Un sofá en forma de “L”, de tejido rústico beige y con cojines de colores, invitaba al descanso.
Una mesa de madera rústica estaba dispuesta para dos: velas, servilletas d