— ¿Idiota? — Preguntó con frialdad.
Olivia se estremeció sintiendo el peligro.
— Sí. — Su tono no era tan seguro.
— Basta ya. — Inquirí antes de que la pelea fuera demasiado lejos. — Vamos a volver a casa ahora, pero más tarde volveré para visitar a mi padre. — Dije a Olivia, cortando de una vez el tema.
Antes de que alguien pudiera protestar, pedí la cuenta y escribí mi dirección en un papel, con un bolígrafo que tenía en mi bolso.
Era extremadamente gracioso cómo era precavida. Después