**Heitor**
Me desperté a la mañana siguiente con el teléfono sonando y, todavía aturdido por el sueño, contesté sin ni siquiera comprobar quién me estaba llamando tan temprano y tuve una gran sorpresa cuando el abuelo me convocó para ir a su suite lo más rápido posible. Como el abuelo nunca haría algo así si no se tratara de algo realmente grave, me puse la primera ropa que encontré y salí apresurado al pasillo.
Lo primero que vi al abrir la puerta de mi habitación fue a mi hermana saliendo de