MANSIÓN DE LOS RAYTON.
—Buenas tardes nana.
—Buenas tardes mi niña, joven Brandon, buenas tardes.
—Hola nana.
—Nana, ¿está mi mamá?
—Sí, está en su habitación.
—Por favor, dile que queremos hablar con ella, la esperamos en el jardín.
—Claro mi niña, ya le digo, joven, ¿le llevó su café?
—Sí por favor.
—Nana, para mí un té.
Nos sentamos en el jardín, allí hay un sofá amplio con grandes cojines, allí me siento y Brando se sienta a mi lado, me