El cansancio finalmente lo venció. Ethan abrió los ojos de golpe y miró el despertador en la mesa de noche: eran las 6:00 a.m.
—Mierda —gruñó entre dientes.
Había prometido volver a la clínica anoche, pero al llegar a la mansión para cambiarse, el agotamiento acumulado lo hizo desplomarse sobre la c