Cap. 30: ¿Tiene una hija?
Vittoria tomó su taza de té con delicadeza, su postura erguida como siempre, pero con un brillo calculador en los ojos.
—He tenido el gusto de conocer a la señora Laurent —avisó, mirando a Ángelo con una sonrisa que no era del todo maternal—. Y tiene razón, hijo, estuvo muy mal que entraras a su gala como un intruso.
Renata, que hasta entonces había mantenido una expresión impecable, apretó los puños bajo la mesa. «Sigue siendo el mismo hombre dominado por su madre», pensó con desdén. Pero no d