Cap. 127: Libre del legado de Vittoria.
Ángelo había decidido preparar algo especial para Renata y Raquel. El almuerzo estaba listo. La mesa, adornada con flores frescas y vajilla de porcelana, brillaba bajo la luz del sol que se colaba por las ventanas. El aroma del estofado de carne con vino tinto llenaba el aire, trayendo consigo una sensación de hogar y calidez.
Renata llegó al comedor de la mano de Dante, siguiendo a Ángelo. Al ver la mesa preparada con tanto cuidado, se detuvo en seco. Sus ojos recorrieron cada detalle, desde