Capítulo 34. No tienes nada que agradecer.
ISABELLA
Pronto llego el día de volar a Nueva York, mi estomago estaba revuelto por los nervios de empezar algo nuevo, en un lugar diferente y en el que había posibilidades de volverme a encontrar con el hombre que amo y al que extrañaba demasiado, estar los dos en la misma ciudad de nuevo me llenaba de ansias, si olvidarlo era difícil sabiendo que no tenia ninguna posibilidad de verlo, olvidarlo sabiendo de que me lo puedo encontrar en cualquier momento me parecía imposible.
Sabia que estaría