POV Agatha:
El suave resplandor de la luz de noche de la habitación del bebé proyectaba largas sombras danzantes en las paredes.
Estaba de pie en el umbral, una mano descansando protectoramente sobre la suave curva de mi vientre, una sonrisa tranquila jugando en mis labios.
Tres semanas desde aquella aterradora noche en que Charles fue atacado, desde que tomé la imposible decisión de… quedarme. De intentarlo.
No había sido fácil.
Las semanas siguientes fueron un borrón de confesiones susurradas