EMMA
La cabeza me estalla, las noticias vuelan, saber que me golpearon como si fuera una novata mientras regresaba a mi habitación por el regalo que le tenía preparado a Mía, símbolo de una iniciación dentro de su mafia, hace que me duela más el golpe, no tengo contusiones, aunque ese es el menor de mis problemas.
Saber que, de verdad, esos dos tuvieron el descaro y la valentía de venir hasta Italia, infiltrarse en los dominios de Lucian, y escabullirse entre la gente, hace que mi humor caiga p