Mundo de ficçãoIniciar sessãoEMMA
—Emma.Aquella voz hace que aumente el paso, lo que menos necesito en estos momentos, es que me lance mierda que no es cierta.—¡Espera, carajo! —tira con fuerza de mi brazo.—¿Por qué lo has hecho? —lo cuestiono estando frente a frente—. No tenías por qué traerla.Ender me acorrala contra una de las paredes del pasillo, su aliento mentolado me pica las fosas nasales.—No le veo nada de malo, después de todo, es su esposa, la madr






