EMMA
Me remuevo inquieta cuando siento un par de manos deslizándose por mis piernas, hasta llegar a mi coño, lamo mis labios, por un segundo creo que estoy dentro de un sueño, una maldita pesadilla, la lengua de alguien lame mi ingle hasta que se posa en…
—Sabes bien.
Abro los ojos de golpe, lo ronco de aquella voz masculina la conozco muy bien, mis pulsaciones se aceleran, mis sentidos se despiertan y proceso todo lo que acaba de pasar.
—Emma.
Gruñe, la lengua de Donovan se introduce voraz