MÍA
—¿En dónde mierda está?
El tono con el que Donovan hace la pregunta, me da escalofríos, y me pregunto cómo es que hizo Emma para soportarlo todos estos años, sé que ella estaba enamorada de él, pero es que no consigo imaginar un mundo en los dos estén juntos.
—Tranquilízate —habla Basil.
Estamos de nuevo dentro de su despacho, últimamente este sitio parece un centro de diversiones. Las fosas nasales de Donovan se abren y cierran al ritmo del subir y bajar de su pecho.
—Tu padre sabe en