Capítulo 23: El Silencio.
El silencio que siguió a las palabras de Paulina no fue pacífico; fue el tipo de silencio denso y pesado que precede a un derrumbe total. Patrick permanecía sobre el mármol frío del salón, con la frente casi rozando el suelo y las manos aferradas a sus muslos, incapaz de articular una sola palabra. El eco de la puerta principal al cerrarse no sonó con la fuerza de un portazo, sino con la contundencia de un sello definitivo sobre su vida.
Paulina salió a la noche helada, sintiendo que el aire