Paulina sale de la oficina de Samuel con una entraña sensación, como si le hubiera vendido el alma al demonio.
Samuel por su parte celebra con una copa de whisky, aunque sea temprano aún.
_¿Señor? ¿Hubo buenas noticias?_ Le pregunta su empleado de confianza.
_ ¿Buenas? ¡No! ¡Buenísimas! Ahora si tengo el arma para destruir a Patrick Malcukins, ¿Y sabes que fue lo mejor? Que no tuve que buscarla, ella llegó a mi, sólita, ahora solo tengo que utilizarla.
Samuel toma de la copa de Whisky, y so