AVA
Me sorprendo con lo que escucho, un escalofrío recorre mi espina dorsal, el tacto de Levi sobre mi piel me trae viejos recuerdos, unos buenos y otros malos, no puedo respirar, de hecho, creo que he dejado de hacerlo. Su agarre se vuelve más fuerte, sus dedos se clavan en mi piel y volteo a verlo como si le hubieran salido dos cabezas, solo que él no comparte lo mismo. Luego desvío mi atención hacia mi madre, ella solo no me mira, sino, que sonríe como si ya supiera de la entrada de Levi, co