"Aún no estoy muerto", pensé, sintiendo el aire fresco golpearme la cara.
En algún lugar, alguien aún me mantenía con vida para que sufriera un poco más a manos de ese maldito rey.
Ya no quería pertenecer a ese lugar, ya no quería formar parte de él, pero aún me mantenían con vida, para ser el entretenimiento de la corte. Para ser el castigo más loable que todos podían sufrir, si iban en contra de ese ser cruel.
"¿Kayla?" Oí una voz susurrar en mi oído, pero no abrí los ojos. Incluso ese movimi