Mundo ficciónIniciar sesiónCuando llegamos a la imponente finca del Duque de Penrose, sentí una sensación de asombro y sorpresa. La residencia era majestuosa, con cuidados jardines y una arquitectura que destilaba elegancia y tradición. El entorno parecía sacado de un cuento de hadas, y me sentí momentáneamente fuera de lugar en medio de tanta grandeza.
Allí estaba yo, el príncipe Tyler y Lady Isobel, mi dama de compañía, que estaba a mi lado







