Mundo ficciónIniciar sesiónLuego de 3 días mi pierna se había curado, como se dice era más sangre y dolor que herida, pero este juego de niña ya había terminado y más aún sabiendo la verdad, puede que aún no tuviera mucha fuerza pero no me dejaría dominar más por ella, así que cada vez que la escuchaba atender el teléfono hacía ruido golpeando su pared, ella lógicamente luego de la llamaba me regañaba o simplemente me ignoraba, por el trabajo le pago a Rayo y su amigo y ambos se fueron ese mismo día.







