Por la noche, después de dormir a Hortense, Howl y yo salimos a tomar el aire un rato, estábamos sentados en las escaleras del frente, teníamos nuestras manos entrelazadas.
— Mi mamá me dijo que hay una bonita casa en venta dos calles abajo, decía que no es muy grande pero que tiene cuatro recamaras, es de un solo piso — comenzaba a decirle a Howl.
— Mañana podemos ir a verla, contesté los mensajes de mis hermanos, les dije que estamos bien — respondió—. Mi madre me dijo que me quedara con la c