Afuera del coche, la fría brisa agitaba las hojas.
Adina bajó la mirada y dijo con voz tranquila: "Siempre que estamos en nuestros momentos más íntimos, una voz femenina mecánica aparece en mi mente. La primera vez que apareció, me pidió que saltara del balcón. Después, a medida que me acercaba a ti, esa voz me pedía que te dejara o me obligaba a decir tonterías...".
Se tiró de los mechones de pelo que le caían sobre la frente. "No puedo resistirme a las órdenes de esa voz por mucho que lo int