Harold abrió la puerta de la habitación de una patada, se puso las manos en la cintura y gritó: "Mi mami no es miembro de la familia Daugherty. ¿Por qué se preocuparía por ellos? Además, mi mami no es un chiste. ¡Tía Mandy, deja de decir tonterías!".
Mandy parecía muy avergonzada. No solo la pillaron hablando mal de Adina, sino que además un niño de cuatro años la estaba señalando a la cara y regañándola.
Frunció los labios. Cuando estaba a punto de hablar, Alden se le adelantó.
Miró a la pál