Las pupilas de Adina se contrajeron.
Nunca esperó que Isabelle agarrara una pistola. Fue demasiado descuidada.
Rápidamente inspeccionó su entorno con su visión periférica en busca de cosas que pudiera utilizar como arma...
En ese momento, se oyó un crujido de la cama.
Las dos mujeres giraron la cabeza a la vez...
El hombre que yacía medio muerto en la cama levantó la mitad superior de su cuerpo.
Su mirada era fría, con un matiz de intención asesina. "Isabelle, ¿estás intentando cometer un