"¿Mantenernos alejados? ¿Por qué querría alejarnos?". Harold se rascó la cabecita con una expresión de desconcierto.
George lo observaba, en silencio, con una mirada que decía: "No me creíste cuando te llamé tonto, ¿me crees ahora?".
Harold no dijo nada.
El coche no tardó en detenerse frente a la entrada de la mansión de la familia Winters.
Alden fue el primero en empujar la puerta y descender. Miró la sala de la mansión, con las cejas fruncidas. "¿Dónde está Melody, por qué no está aquí tod