La música del piano resonaba en el patio.
Adina tomó la mano de Alden y le dijo dulcemente: "Todos los niños deberían tener un padre cuando crecen. Mira a Mel. Ha sonreído más que nunca en los últimos cuatro años ahora que tiene una figura paterna...".
A mitad de su frase, Alden la interrumpió. "Entonces, ¿estás con Duke por Mel y por mí?".
Al ver la forma en que actuaba, Adina supo que ese niño debía haber llegado a un callejón sin salida otra vez.
Le acarició el pelo. "No, es que me parece