Era de noche y el cielo estaba muy oscuro.
Todos estaban contentos tras comer su cena.
Adina tomó las manos de sus dos hijos y se dirigió hacia la puerta. "Al, Mel, despídanse de papá Brown y del tío Duke".
Alden dijo obedientemente: "Adiós, papá Brown. Adiós, tío Duke. Adiós, Harold".
Mel frunció los labios y agitó la mano.
"Tía Adina, ven mañana más temprano. Podemos jugar antes de cenar". A Harold se le iluminaron los ojos. "Melody, mañana compraré un nuevo rompecabezas. ¡Vamos a armarlo