Juguetonamente pellizcó sus propias mejillas sonrosadas con ambas manos, su risa imbuida de diversión.
—¿Por qué preocuparse de que tu familia se entere de esto? ¿Tu futuro suegro aún no conoce a sus suegros?
Las mejillas de Ninian se pusieron aún más rojas al escuchar sus palabras.
—Hmmm, bueno, verás, es un pequeño malentendido…
—Idiota, no te preocupes más por estos asuntos —Everett bajó la cabeza, llenando el espacio entre sus frentes, y con un toque de melancolía en su tono, dijo: