Everett estaba acostado en la cama.
Estaba profundamente dormido con los ojos cerrados, la cara pálida. Parecía distante y noble. Parecía pacífico e inofensivo.
Sus extremidades estaban atadas con satén en las cuatro esquinas de la cama.
Cuando Ninian vio esto, le dolió el corazón y tuvo ganas de llorar.
Sabía que Everett había pedido que lo ataran así. Tenía miedo de perder el control y hacer daño a alguien.
Siempre fue distante. Pero ahora, está atrapado aquí como un prisionero, ata