No podían interferir en eso para nada. Era un asunto personal de George, y tampoco quería que sus hermanos supieran que estaba herido en una relación.
Alden exhaló suavemente, cerró los ojos y dijo:
—Lo comprendo.
No le haría nada a Raina ni interferiría con esto.
Tuvieron que creerle a George que podía levantarse de donde se había caído.
—En realidad, creo que Raina tiene sus propias razones —Ninian sacó la lengua y habló con timidez. Aunque al decir esto parecía que traicionaba su p