CAPÍTULO 19: APENAS EMPIEZA
Llego a la casa de Wanda arrastrando los pies. Me dejo caer sobre la cama y cierro los ojos casi automáticamente. No solo estoy muy agotada, sino que no deseo pensar en lo que estoy haciendo. Cada vez que lo razono lo suficiente me doy cuenta de que es una locura, pero ya no puedo detener esta enorme bola de nieve que se ha formado.
Las palabras de Brayden resuenan en mi cabeza como una masoquista que se niega a aceptar la realidad. Tengo que aceptar que una parte de