Antes de las ocho y media, recibí una llamada de Sergio, despertándome por completo de mi sueño entumecido. Era poco común que me llamara.
—¿Qué pasa?
—Luna, ¿estás con Hernán?
Parecía haber terminado alguna actividad intensa, ya que se escuchaban los jadeos en su voz.
—¿Y a ti qué te importa?
—Echa un vistazo al foro de la universidad. Ahora eres una celebridad.
—¡¿Qué?!
Abrí el foro y encontré de inmediato una foto con protagonistas a Hernán y a mí: él me estaba entregando las rosas mirando fi