ANASTASIA
No creo estar soñando, o al menos eso es lo que me repito cuando veo que Jared saca a golpes al chico con el que estaba a punto de perder mi virginidad, no es que la considere lo más valioso que tengo, pero es algo, y me hubiera gustado entregársela a Jared, pero ese deseo cada vez es más lejano.
Cierra la puerta a sus espaldas y me tambaleo un poco, pero logro recobrar el equilibrio al sentarme en una posición mejor sobre la superficie plana en la que me encuentro, luego sus ojos me