LIZABETHA
Estoy dolida, esa es la palabra correcta, tanto, que siento que el aire me falta en los pulmones cuando Eithan me besa con desenfreno, en cuanto las palabras se deslizaron de mis labios, le pedí que me follara, y que lo hiciera bien, si Baster puede y quiere follarse a otra, que lo haga, yo puedo hacer lo mismo.
O al menos eso es lo que pienso en este momento, entramos a una de las habitaciones de huéspedes, sus besos son frenéticos, ansiosos, como si hubiese esperado tanto por este