JARED
La sangre me hierve, la jaqueca que me atormenta no desaparece, firmo los últimos documentos que me hacen falta y cierro la carpeta que mi secretaria trajo mediante un contoneo vulgar de caderas, si estuviera en otra situación, sabría manejarlo, pero no, porque no puedo sacarme de la cabeza a Anastasia.
Sé que la he tratado mal, no se lo merece, pero ella no comprende la dimensión de mis problemas, no tiene ni la menor idea de lo que se supone ser el hijo de Bryron. El apellido Hill no e