LIZABETHA
Cuelgo el teléfono, el notario de mi padre es muy insistente cuando se trata de la herencia de mi padre, prácticamente soy dueña ahora de todo, y no es que no me guste, pero eso conlleva a tener mucha responsabilidad, una que no quería tener tan rápido.
Milenka siempre supo manejar todo, y se supone que yo era la oveja de la familia, eso es lo que nos llevó a esto. Entro al sanitario y me remojo el rostro con agua fría, es importante que Bea esté tranquila, es mi amiga, e incluso se