El regreso a casa de Alonso y Anna fue en un silencio feroz. Cada uno luchaba con sentimientos encontrados. Si bien, la discusión había girado en torno del matrimonio, las esquirlas del enfrentamiento los habían tocado a ellos.
_ Llévame a mi casa_ dijo Anna rompiendo el silencio.
Alonso la miró levemente.
_ ¿Qué es lo que nos está pasando Anna? Se supone, que no deberíamos estar así.
Ella lo miró sorprendida.
_¿Así cómo Alonso? _ resopló_ No sé que quieres que te diga... sigues subestimando