A los pies del encapuchado podían observarse varios cuerpos inconscientes.
—¿Muertos?—exclamo el alfa,observando a su compañera— ¿Qué se supone que piensa hacer?
—Hacerlos volver como..cuerpos sin alma.
—No imaginé eso.—dijo el lobo que de a poco se empapaba sobre los métodos de la hermandad.— pensé que ya nadie era capaz de eso.
—Alejemosnos un poco, todavía no es prudente acercarnos, pero yo puedo abrir el juego sin exponernos tanto.
A el Lobo no le agradó eso,puesto que no estaba acostumbrado