Una habitación apenas acondicionada, muebles golpeados por demás y algunos simplemente destruidos.
Ambia era un pueblo cuyos árboles desprendían solo flores de color carmesí, pero las hojas no se quedaban atrás portando también ese color tan hermoso que daba vida al lugar y lo hacía único.
Una parte de la poblacion de Lycaria había aceptado trasladarse allí, las órdenes del alfa eran claras, darían la bienvenida a su luna uniendo a los pueblos de la manera más pacífica posible, y si alguno tenía