Corazón en Custodia. Capítulo 14: Asesina, princesa, oso
Una microfractura, por eso le dolía tanto y el médico no dudó en inyectarlo para dejarlo dormir todo un día para que se recupere mejor de los golpes.
—No sé usted, pero sí me estoy arrepintiendo un poquito de no haberlo sacado de una oreja de allí antes del primer golpe —le dice Sandy sentada a un lado de la cama, mientras que Mía está del otro lado.
—¿Me creerás que yo no? —le dice Mía, apartándole un mechón de cabello que le cubre el rostro—. Sé que pudo haber salido más lastimado que esto, p