Los días siguen pasando para Mía, cada vez se siente más segura, porque ha logrado dominar las tareas que le han asignado, sabe que con eso deja a Nathan por completo en silencio, aunque él de todas maneras busca la manera de humillarla.
En esa vía de venganza sin sentido, Nathan sale de su habitación y ve a Mía en la habitación de enfrente limpiando un espejo de cuerpo completo, de pronto la ve quedarse para frente a él y la ve mirarse en el espejo.
Se queda absorto en esa imagen, porque le