Capítulo 17: Juntos para siempre.
El abrazo de Nayla a su hermana fue un soplo de vida para el corazón afligido de Sabrina. Desde la muerte de su madre ellas habían estado juntas todo el tiempo, siempre de lado a lado. Sabrina había asumido el lugar de su madre en la vida de su hermanita, y la quería tanto como a su bebita.
-¿Este quién es? -preguntó Sabrina tocando el peluche que Nayla cargaba en sus brazos, parecía ser un tesoro para ella. Las mejillas de la niña se pusieron rojas al recordar a su nuevo amigo, y lo agradecida