Emir no responde.
Eiza
Estaba preparando los bocetos para enseñárselos a los diseñadores y textileras, quienes podrían elegir el estilo que más les gustara. Sonreí al ver lo que había dibujado, pero luego me puse a pensar en el momento que pasé con Emir hace unas horas. Lo más raro es que no me había llamado ni me había mandado un mensaje. ¿Será que ya está en casa? En fin, marqué su número, pero enseguida me colgó la llamada. Nuevamente volví a llamar y me salió el buzón de voz. ¿Qué será? Bueno, quizás está oc