“Cuando una puerta se cierra, otra se abre. Pero a menudo vemos durante tanto tiempo y con tanta tristeza la puerta que se cierra, que no notamos otra que se ha abierto para nosotros.”
Alexander Graham Bell
—Anna, ¿Qué te ocurre? —pregunta Elvira visiblemente preocupada, al ver el rostro de la joven palidecido.
—Nada, nada. Estoy bien, no te preocupes. ¡Ya me está pasando! —responde, mientras se sostiene de la mesa con fuerza.
—No debí decirte esto. Ahora siento que no era mi deber hacerlo. —se