“Las personas ofenden antes a los que aman que a los que temen”
Maquiavelo
Anna escucha su nombre con insistencia detrás de ella.
—Anna, detente por favor, aguarda un momento.
Voltea y ve a Elvira corriendo para alcanzarla. Se detiene a esperarla. Elvira le pone la mano en el hombro, Anna se voltea de frente a ella y se refugia en los brazos de Elvira.
Aquella extraña mujer, le brindaba un afecto especial.
—No llores Anna. Debes calmarte hija, por Dios.
—No entiende, Elvira. ¿Ahora que voy a ha